Experiencias y retos del uso de datos de aplicaciones móviles para la movilidad urbana

 Introducción

En el marco de una creciente transformación digital del transporte urbano, la planificación de la movilidad enfrenta retos significativos relacionados con la disponibilidad, calidad y uso estratégico de datos. El artículo Experiencias y retos del uso de datos de aplicaciones móviles para la movilidad urbana, publicado en la revista Arquitectura (Bogotá 2020, pags. 82-93) de Sabino, B.A y Carranza-Infante, evidencia que, si bien los gobiernos locales carecen a menudo de la capacidad técnica para generar datos masivos, existen empresas privadas como Waze, Moovit, Strava y Uber, capaces de proporcionar información valiosa para apoyar decisiones públicas. 

Tomando en cuenta este escenario de mayor disponibilidad de datos para planear y gestionar la movilidad urbana, pero con una serie de dificultades para ser vencidas, este artículo tiene tres objetivos principales: Primero, traer a la luz las soluciones y los retos que han sido enfrentados por gobiernos locales y aplicaciones de movilidad urbana en el proceso de apertura y utilización de datos masivos. El segundo objetivo es ejemplificar cómo estos datos han sido utilizados en la gestión y la operación de la movilidad urbana, a partir de tres experiencias en Sudamérica. Finalmente, el último objetivo es proponer un modelo estratégico para asesorar a las ciudades a utilizar los datos recibidos de forma operacional, táctica y estratégica, con el fin de aportar a la movilidad urbana y a las políticas públicas.

El estudio propone un modelo jerárquico de tres niveles que articula las experiencias de ciudades como Río de Janeiro, São Paulo y Medellín como referentes en innovación para urbanistas y gestores públicos interesados en el uso de datos como instrumento de gestión y proyección urbanística.

Este resumen expone ese modelo, sus aprendizajes y su filiación con los desafíos y oportunidades que implican los datos de aplicaciones móviles en el ámbito urbano, especialmente para países de América del Sur.

Contexto regional y relevancia del fenómeno

En ciudades latinoamericanas como Río de Janeiro, São Paulo y Medellín, la colaboración pública‑privada en torno a datos de movilidad ha impulsado prácticas avanzadas en smart cities y transporte urbano. En estos casos, las aplicaciones móviles no solo generan datos cuantitativos sobre comportamientos de movilidad, sino que también se abren al intercambio con los gobiernos municipales para nutrir la planeación urbana y la gestión del tránsito.

Las experiencias consolidadas en estas urbes reflejan un escenario asumido por muchos municipios: gobiernos con escasa infraestructura para generar big data, que se benefician de datos privados en condiciones colaborativas, siempre que exista un marco institucional adecuado para su procesamiento y uso responsable.

Metodología y fuentes del estudio

Los autores basaron su análisis en encuestas aplicadas a representantes de gestores de aplicaciones de movilidad (Waze, Moovit, Uber, Strava) y a funcionarios de gobiernos locales A partir de estos instrumentos, identificaron patrones, restricciones y ámbitos de cooperación efectiva. Además, revisaron experiencias concretas en las ciudades mencionadas para estructurar su modelo de tres niveles. El enfoque es analítico y descriptivo, con base en evidencia empírica, complementado por un enfoque teórico aplicable a otras realidades latinoamericanas.

Las labores de investigación y las entrevistas que son la base de este artículo se desarrollaron entre julio y septiembre de 2019.

Experiencias destacadas y lecciones aprendidas en Rio, Sao Paulo y Medellín

Con cerca de 6.7 millones de habitantes, Río de Janeiro tiene en el Centro de Operaciones de la Alcaldia de Rio (COR), su centro municipal de comando y control urbano, como un ambiente de integración entre las agencias de la ciudad que participan en las operaciones de infraestructura, logística y emergencias de la ciudad.

Junto al COR, Waze (2013) implementó una de sus primeras alianzas directas con gobiernos locales en el mundo, con el objetivo inicial de facilitar la gestión de las operaciones para la visita del papa Francisco a Río, durante la Jornada Mundial de la Juventud. Los primeros productos de la colaboración entre el COR y Waze fueron el uso de datos para la gestión operacional urbana en tiempo real y la planeación de restricciones viales de corto plazo. En el caso de la visita del papa Francisco, los cierres de calles previstos fueron programados en el mapa de Waze. Los cierres imprevistos también fueron comunicados en la aplicación por un profesional de Waze posicionado en la sala de control del COR. Inicialmente, la inserción de esta información fue realizada manualmente; posteriormente, se desarrolló una integración tecnológica (API), lo que permitió automatizar el proceso.

Otro resultado logrado fue la incorporación de reportes de los usuarios que pasaron a figurar en el mapa situacional del COR. Esto hacia posible que la institución identificara más rápido los accidentes de transito y cualquier otra anomalía vial en lugares donde no se contaba con cámaras ni sensores. Pero, además, a través de los datos de Waze en centro de operaciones tenia informaciones en tiempo real del congestionamiento del tránsito en algunas zonas y podían tomar decisiones por los datos y estadísticas que manejaban.

La ciudad de São Paulo innovó en la utilización de datos masivos para beneficiar la movilidad activa. La alianza con Strava —una aplicación utilizada por ciclistas para registrar los tramos recogidos— permitió a la ciudad comprender mejor el uso de la bicicleta y mejorar la planeación para construir ciclorrutas. En São Paulo, la aplicación cuenta con cerca de 90.000 usuarios (Avelleda, 2018). Los mapas de calor generados por Strava son utilizados para evidenciar la demanda de espacio público por parte de los ciclistas y para visualizar las rutas más utilizadas. Avelleda (2018) afirma que la información de Strava es de gran utilidad para dar visibilidad al ciclista, comprobar y convencer a la población de la importancia de mantener ciclorrutas en determinadas vías donde se creía que el flujo de ciclistas era irrelevante.

En Medellín, Colombia, los Sistemas de Información Geográfica (SIG’s) fueron utilizados para controlar la red semafórica de la ciudad. Allí el órgano coordinador de los semáforos es el Centro de Ingeniería y Operación Semafórica (CIOS).

Retos identificados

  1. Protección de datos personales y regulaciones: garantizar anonimato, evitar usos indebidos y definir límites éticos del intercambio de información.
  2. Desigualdad en capacidades institucionales: muchos gobiernos locales carecen de personal capacitado o recursos tecnológicos para procesar adecuadamente los datos.
  3. Estandarización y calidad de datos: diferencias en precisión, frecuencia y estructuras de datos entre distintas aplicaciones dificultan su integración.
  4. Sostenibilidad de alianzas público‑privadas: asegurar continuidad en el acceso a datos más allá de cambios de gobierno o prioridades políticas.
  5. Transferencia de conocimiento técnico: se requiere capacitación institucional para que los equipos públicos aprovechen su propia interpretación analítica, evitando la dependencia total de consultores externos o contratistas privados.

El modelo propuesto representa un avance conceptual para ciudades interesadas en la movilidad inteligente. Sin embargo, su implementación efectiva depende de contextos específicos: marco legal nacional, recursos humanos disponibles, cultura institucional y voluntad política. Asimismo, la propuesta asume un margen de cooperación con empresas privadas que, en algunos contextos, puede estar limitada por intereses comerciales o contratos restrictivos.

Otro aspecto relevante es la necesidad de integrar estos datos con otras fuentes—como sensores urbanos, datos de transporte público, encuestas de origen‑destino—para construir una visión integral de movilidad multimodal y equitativa.

Conclusión

El estudio de Sabino, Reis‑Martins y Carranza‑Infante (2020) aporta un modelo estructurado y pragmático para administrar el uso de datos de aplicaciones móviles en la movilidad urbana. Las experiencias de ciudades como Río de Janeiro, São Paulo y Medellín ilustran el potencial transformador de esos datos cuando se articulan dentro de capacidades institucionales y mecanismos colaborativos bien diseñados.

No obstante, persisten retos vinculados a la protección de datos, dependencias institucionales, desigualdad técnica y sostenibilidad de alianzas. Es indispensable que cada ciudad adapte el modelo a su realidad institucional y normativa, robusteciendo desde el acceso hasta la incorporación estratégica en políticas públicas.

Referencia principal

Sabino, A. B.; Reis‑Martins, P.; Carranza‑Infante, M. (2020). Experiencias y retos del uso de datos de aplicaciones móviles para la movilidad urbana. Revista de Arquitectura, 22(1), 82‑93 

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